Primero: visita técnica, siempre
Ningún presupuesto serio se hace por teléfono. Hay que ver el estado real de instalaciones, muros y suelos, medir y entender qué quieres conseguir. Por eso nuestra visita técnica es gratuita: es la base de un precio cerrado y realista.
Desglose por partidas: tu mejor herramienta
Un presupuesto de una sola línea ("reforma integral: 45.000 €") es imposible de comparar y esconde sorpresas. El desglose por partidas (demolición, electricidad, fontanería, albañilería, suelos, baños, cocina, carpintería, pintura) te permite ver dónde va cada euro y decidir con criterio.
- Pide siempre el desglose por partidas
- Comprueba qué materiales incluye cada partida (marca y gama)
- Acuerda por escrito cómo se valoran los imprevistos
- Define los pagos según el avance, nunca todo por adelantado
Imprevistos: los hay, pero se gestionan
Abrir una pared de un piso antiguo puede revelar una humedad o una instalación en mal estado. Un presupuesto honesto lo contempla: si aparece un imprevisto, lo documentamos con fotos, te explicamos las opciones y su coste antes de ejecutar nada. Así no hay sustos en la factura final.



