Suelo porcelánico: el todoterreno
El gres porcelánico es el material más resistente: no se raya, no le afecta la humedad y admite cualquier limpieza. Imita madera, piedra o mármol con resultados muy logrados y es la opción habitual en baños, cocinas y zonas de paso.
En contra: es frío al tacto (se soluciona con suelo radiante o alfombras) y su instalación exige una base bien nivelada.
Parquet y tarima: la calidez de la madera
El parquet natural aporta una calidez que ningún otro suelo iguala y puede lijarse y renovarse varias veces. La tarima laminada (AC4/AC5) ofrece un aspecto similar a menor precio y con gran resistencia al desgaste.
En contra: la madera sufre con la humedad, por lo que no es recomendable en baños, y requiere algo más de cuidado.
¿Qué recomendamos según la estancia?
Nuestra recomendación habitual tras 15 años instalando suelos:
- Cocina y baño: porcelánico antideslizante
- Salón y pasillo: porcelánico efecto madera o tarima AC5
- Dormitorios: parquet o tarima para máxima calidez
- Casas con mascotas o niños: porcelánico o vinílico de alta gama



